Muhammad Ali fue un boxeador estadounidense, tres veces campeón del mundo de los pesos pesados, categoría en la que está considerado como una de las grandes figuras de la historia del boxeo. Nació en Louisville, el 17 de enero de 1942. Fue el mayor de dos hermanos, recibió el mismo nombre que su padre, Cassius Marcellus Clay, Sr.Jr, que, a su vez, había sido llamado así por el abolicionista y político del siglo XIX Cassius Marcellus Clay (1810–1903).

En su etapa amateur logró la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Roma 1960, y como profesional ganó el título de campeón indiscutido de la categoría de los pesos pesados en 1964 a la edad veintidós años, el cual recobraría diez años después. En 1978 consiguió otro cetro de campeón, lo que lo convirtió en el primer boxeador en ostentar en tres ocasiones un título mundial en dicha categoría.

Se caracterizó por su estilo de boxeo alejado de la técnica tradicional, aunque era un conocedor del deporte y de sus contrincantes. Fue dirigido la mayor parte de su carrera por el entrenador Angelo Dundee, y sostuvo memorables combates contra los más renombrados pugilistas de su tiempo, como Sonny Liston, Joe Frazier, George Foreman y Ken Norton. Seis de sus peleas han sido consideradas como las mejores del año por la revista The Ring. Vertía notorias opiniones irreverentes sobre sus oponentes, como acertados pronósticos de sus contiendas.

Fuera del cuadrilátero, Muhammad Ali se erigió como una figura con influencia social desde los años 1960 cuando se opuso a su reclutamiento por parte de las fuerzas armadas de su país durante la Guerra de Vietnam. Se declaró objetor de conciencia, pese al rechazo de los defensores del nacionalismo estadounidense. Formó parte de la organización religiosa de la Nación del Islam y, aunque se ganó detractores por su conducta independiente de los estereotipos sobre los afroamericanos, a partir de los años 1970 consiguió el respeto como figura deportiva de renombre mundial, en especial tras su pelea contra George Foreman. En el ocaso de su carrera, empezó a dar muestras de desgaste físico; después de su retiro padeció la enfermedad de Parkinson.

Entre numerosos reconocimientos recibió la Medalla Presidencial de la Libertad; el ingreso al Salón Internacional de la Fama del Boxeo; el título de «Rey del Boxeo» por parte del Consejo Mundial de Boxeo; y «Deportista del Siglo XX» por Sports Illustrated y la BBC, entre otros.

Tras retirarse en 1981 empezó poco a poco a desarrollársele la enfermedad de Parkinson, que iría deteriorando su salud. Es en esta fragilidad cada vez mayor, demostró siempre ser más fuerte, no dejando que la enfermedad dominara su ánimo, luchando contra ella.

Ali ingresó al hospital con un delicado cuadro respiratorio donde falleció a sus 74 años el 3 de junio de 2016.

En sus últimas apariciones públicas lució cada vez más frágil. El 9 de abril, usó gafas oscuras y se sentó encorvado durante una cena anual en Phoenix, en la que se recaudan fondos para la lucha contra el Parkinson. Su última aparición pública formal antes de aquel acto data de octubre, cuando estuvo en un homenaje que le rindió la revista Sports Illustrated en Louisville, Kentucky, su ciudad natal. En el acto participaron sus ex contrincantes George Foreman y Larry Holmes.

Muhammad Ali fue un ejemplo para muchas personas víctimas de enfermedades degenerativas.

Algunas de las mejores frases de Muhammad Ali

«Ni una inteligencia sublime, ni una gran imaginación, ni las dos cosas juntas forman el genio; amor, eso es el alma del genio»

«Servir a otros es el costo que pagas por tu estancia aquí en la tierra»

«No cuentes los días, haz que los días cuenten»

«Un hombre que ve el mundo a los 50 igual que a los 20, ha perdido 30 años de su vida»

«Vuelo como una mariposa, pico como una abeja»

«Para ser un gran campeón, tienes que creer que eres el mejor, si no lo eres, haz como si lo fueras»

«Si usted no ha aprendido el significado de amistad, usted realmente no ha aprendido nada»

«El hombre que no tiene imaginación, no tiene alas»

«La sabiduría es saber cuándo no se puede ser sabio»

Fuente: @Culturianzado